{"id":222,"date":"2011-10-28T17:36:52","date_gmt":"2011-10-28T17:36:52","guid":{"rendered":"http:\/\/casadelcorregidor.pe\/blog\/?p=222"},"modified":"2011-10-28T17:36:52","modified_gmt":"2011-10-28T17:36:52","slug":"los-sujetos-politicos-en-la-complejidad-de-una-realidad-plural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/casadelcorregidor.pe\/blog\/2011\/10\/28\/los-sujetos-politicos-en-la-complejidad-de-una-realidad-plural\/","title":{"rendered":"LOS SUJETOS POL\u00cdTICOS EN LA COMPLEJIDAD DE UNA REALIDAD PLURAL"},"content":{"rendered":"<p>La construcci\u00f3n y conceptualizaci\u00f3n del sujeto moderno se fundament&oacute; en modelos individualistas, soberanos y capitalistas, donde el atributo de tal, obedec&iacute;a a ser hombre, blanco, burgu&eacute;s y propietario, de forma que dentro de esos estrechos l&iacute;mites no cab&iacute;an &ldquo;los otros&rdquo; que no fuesen burgueses y europeos, y en cuyos l&iacute;mites no cab&iacute;a cualquier otra consideraci&oacute;n que no fuese homog&eacute;nea, desalojando a esos otros de toda consideraci&oacute;n de espacio y tiempo.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Este escenario conlleva una urgencia de reconocimiento de un sujeto plural, visto m&aacute;s all&aacute; de ser un objeto de an&aacute;lisis cultural para ser un sujeto de derechos colectivos. Ante ello, me propongo un acercamiento te&oacute;rico y reflexivo para encontrarnos ante un sujeto pol&iacute;tico inmerso en la complejidad de una realidad plural, en donde lo uno y lo diverso no son excluyentes, sino que se conjuncionan y unifican sin abstraer o anular la diversidad.<\/p>\n<p><strong>Una manera de visionar lo ind&iacute;gena como sujeto pol&iacute;tico<\/strong><\/p>\n<p>La construcci&oacute;n te&oacute;rica del sujeto moderno deviene indudablemente de las conceptualizaciones te&oacute;ricas que han dado paso a la &ldquo;modernidad&rdquo;, donde la noci&oacute;n de sujeto ha atravesado por la absorci&oacute;n totalizante de un paradigma simplista, integrador y universalista incapaz de ver m&aacute;s all&aacute; dentro de los estrechos l&iacute;mites que se impone a s&iacute; mismo. De esta manera es que nos encontramos ante un sujeto concebido de manera individual, liberal, y capitalista, convirti&eacute;ndose en el sustento te&oacute;rico de la conformaci&oacute;n de los Estado-Naci&oacute;n, del Estado capitalista, de las sociedades democr&aacute;ticas, de los derechos humanos (&hellip;), todos &eacute;stos inspirados bajo los principios jur&iacute;dicos de la libertad, propiedad, igualdad, seguridad, libre contrato y autonom&iacute;a de la voluntad individual; dichas libertades p&uacute;blicas posteriormente son&nbsp; las que encarnan al sujeto social, pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y cultural de la modernidad [Ball&oacute;n y otros, 2004: 18-19].<\/p>\n<p>Con la modernidad se da inicio a todo un proceso de transformaciones invisibilizadoras y exterminadoras para <em>los otros sujetos<\/em> que no ingresaban en los atributos otorgados a los sujetos modernos, estableci&eacute;ndose la homogeneidad de una sociedad heterog&eacute;nea, una supuesta homogeneidad, en tanto mujeres, indios(as), ancianos(as), ni&ntilde;os(as), discapacitados(as), no se los(as) conceb&iacute;an como ciudadanos(as) iguales entre s&iacute;; y adem&aacute;s, se enra&iacute;za una profunda negaci&oacute;n de las comunidades hist&oacute;ricas previamente existentes [Villoro; 1999: 33]. De ah&iacute; que cada Estado-Naci&oacute;n ejerce su poder y dominio sobre cada uno de los individuos que viven en su territorio y elimina a los que no pertenecen a ella, constituy&eacute;ndose en una modernizaci&oacute;n excluyente de cualquier manifestaci&oacute;n tradicional. <\/p>\n<p>A ello hay que agregar que las interpretaciones en torno a las tres corrientes de pensamiento te&oacute;rico (<em>la indigenista, la etnicista (etnopopulista) y la clasista<\/em>) que han venido determinando la situaci&oacute;n econ&oacute;mica, social, pol&iacute;tica y cultural de los pueblos ind&iacute;genas en Am&eacute;rica Latina, y a su vez han establecido las pol&iacute;ticas indigenistas dentro de las cuales encuadran los actuales modelos constitucionales; son las que han servido de justificaci&oacute;n y sustento te&oacute;rico a la pol&iacute;tica integracionista y a la ideolog&iacute;a dominante llevada a cabo en Am&eacute;rica Latina, materializadas por el sistema dominante en momentos de consolidarse la conformaci&oacute;n de los Estado-Naci&oacute;n.<\/p>\n<p>No hay duda que estas corrientes ideol&oacute;gicas perpetuaron la legitimaci&oacute;n de un <em>falso reconocimiento<\/em>, mas no, un reconocimiento mutuo, pues no se trata de que entre culturas haya tolerancia para mirarse unas a otras sin establecer di&aacute;logos y sin reconocerse rec&iacute;procamente como sujetos de derechos &mdash;a lo que Taylor ha denominado como el reconocimiento rec&iacute;proco entre iguales&mdash; La construcci&oacute;n de una identidad es producto del di&aacute;logo con los dem&aacute;s, pretendiendo que el tratamiento diferencial no sea discriminatorio. En consecuencia, este falso reconocimiento conlleva a legitimar diferentes formas de opresi&oacute;n, sumisi&oacute;n, invisibilizaci&oacute;n y aniquilaci&oacute;n de un sujeto portador de derechos e identidades particulares.<\/p>\n<p>Por su parte la desintegraci&oacute;n de las comunidades hist&oacute;ricas-originarias y el desarraigo de sus miembros en el seno de los nuevo Estado-Naci&oacute;n, en palabras de Villoro, es una realidad imaginada en tanto genera una nueva identidad perdida colectiva distinta a la de los pueblos ind&iacute;genas, una naci&oacute;n de segundo orden que intenta integrar o suprimir las naciones y etnias preexistentes para forjar una nueva unidad hist&oacute;rica &ldquo;homog&eacute;nea&rdquo; [Villoro; 1999: 38].<\/p>\n<p>Esta integraci&oacute;n, supresi&oacute;n y homogeneizaci&oacute;n que se aleja de realidades plurales, trae como consecuencias realidades mutilantes, reduccionistas, unidimensionalizantes y cegadoras de lo real. Algo que Morin advierte cuando formula los lineamientos del pensamiento complejo y que nos permite cuestionar la noci&oacute;n de sujeto desde un paradigma de simplificaci&oacute;n en cuyo interior impera lo disyuntivo, reduccionista y abstraccionista [Morin; sin a&ntilde;o: 29], condiciones que han servido para determinar y controlar, en gran medida, la existencia de un hegem&oacute;n totalizante que ha sido incapaz de concebir lo uno y lo otro.<\/p>\n<p>Frente a una diversidad cultural que hoy plantea la construcci&oacute;n, reinvenci&oacute;n, reinterpretaci&oacute;n de &ldquo;Estados plurales&rdquo; y de &ldquo;sujetos pol&iacute;ticos&rdquo;, capaz de dar respuesta a la crisis de homogeneidad inventada por la que venimos atravesando, y la que sutilmente, o a veces descaradamente, categorizan a los ciudadanas y ciudadanos; nos lleva a plantearnos la construcci&oacute;n de sujetos colectivos pol&iacute;ticos en Estados plurales, un reto actual, cuya finalidad apunta a desarraigar el status que les ha sido atribuido, el de ser <em>r&uacute;stico, miserable y menor<\/em> [Clavero; 1994: 12]. Bajo esa trilog&iacute;a expresada por Clavero, resulta que los ind&iacute;genas adquir&iacute;an por naturaleza esas tres condiciones, siendo atribuidas arbitrariamente por una cultura extra&ntilde;a y destructiva, mediante unas operaciones de asimilaci&oacute;n a una hegemon&iacute;a universalista y segregacionista. Tal es as&iacute; que su condici&oacute;n de ser sujeto estaba supeditada al abandono y\/o negaci&oacute;n de su forma de vida particular, sea en lo social, pol&iacute;tico, cultural, econ&oacute;mico, espiritual, trayendo consigo una total negaci&oacute;n de su existencia individual y colectiva.<\/p>\n<p>Esta negaci&oacute;n a su reconocimiento como sujeto, hoy se vislumbra como una &ldquo;<em>exigencia de reconocimiento al otro<\/em>&rdquo;, una necesidad humana de ser reconocidos como tales para reivindicar la construcci&oacute;n social desaventajada en relaci&oacute;n con los dem&aacute;s. Es por ello, que pa&iacute;ses como Bolivia, Ecuador, Chile, Colombia, Argentina y Per&uacute; (&hellip;), unos en m&aacute;s grado que otros, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas han venido demandando ser sociedades pluri\/multi-&eacute;tnicas, pluri\/multi-ling&uuml;&iacute;sticas pluri\/multi-culturales, a fin de que la sociedad y el Estado homog&eacute;neo reconozcan su existencia como pueblos ind&iacute;genas, de su condici&oacute;n &eacute;tnica y su identidad colectiva, capaz de fomentar y materializar un pluralismo y una identidad dial&oacute;gica, contraria a la homogeneidad m&uacute;ltiple de identidades individualizadas que ha provocado el aislamiento y la intolerancia. A lo &uacute;ltimo, Taylor se refiere como el <em>reconocimiento igualitario<\/em>, un reconocimiento en t&eacute;rminos igualitarios, en tanto todos los seres humanos somos iguales, impidiendo todo reconocimiento a las particularidades, constituy&eacute;ndose, por un lado, en el postulado hegem&oacute;nico de negaci&oacute;n de las diferencias y las identidades, y por el otro, en el sustento pol&iacute;tico e ideol&oacute;gico de las sociedades democr&aacute;ticas. <\/p>\n<p>Esta demanda de Estados plurales implica en todo caso un reconocimiento de las particularidades sin suponer la uniformidad de esas diferencias, una nueva diversidad dentro de la unidad; o sea plantear un nuevo contrato social, que pretende ir alej&aacute;ndose de esa totalidad universalista constituida por sujetos soberanos, centralizados e individualizados, pasando a una pluralidad de sujetos diferentes y heterog&eacute;neos. Esta nueva conformaci&oacute;n busca quebrantar los patrones tradicionales del discurso de los derechos de la tradici&oacute;n liberal, que aparecieron dentro de la estructura individualista y universal que han adoptado las diversas cartas constitucionales.<\/p>\n<p><strong>Conclusi&oacute;n<\/strong><\/p>\n<p>El reconocimiento de un sujeto pol&iacute;tico colectivo se proclama como una exigencia frente a los cuestionamientos de la dimensi&oacute;n individual y la visi&oacute;n universalista dentro de la complejidad de una realidad plural.<\/p>\n<p>El reconocimiento de sujetos plurales, identidades plurales, ciudadan&iacute;as plurales y Estados plurales, se perfilan como proyectos ideol&oacute;gicos, pol&iacute;ticos, sociales y culturales al reinventar y reinterpretar las relaciones humanas de los unos con los otros, en un sistema de complejidad que pretende ir m&aacute;s all&aacute; de un reconocimiento de presencia hacia la integraci&oacute;n de particularidades.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf&iacute;a<\/strong><\/p>\n<p>Clavero, Bartolom&eacute;.  <em>Derecho Ind&iacute;gena y Cultura Constitucional en Am&eacute;rica<\/em>. M&eacute;xico: Siglo Veintiuno Ed.; 1994.<\/p>\n<p>Ibarra Illanez, Alicia. <em> Los Ind&iacute;genas y el Estado en el Ecuador<\/em>. Ecuador: Ed. Abya Yala &#8211; 2da edici&oacute;n; 1992.<\/p>\n<p>Mor&iacute;n, Edgar. <em>Introducci&oacute;n al Pensamiento Complejo<\/em>; sin a&ntilde;o.<\/p>\n<p>Taylor, Charles. &ldquo;La pol&iacute;tica del reconocimiento&rdquo;. En: <em>El Multiculturalismo y la Cultura del Reconocimiento<\/em>. M&eacute;xico: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica; 1993.<\/p>\n<p>Villoro, Luis. <em>Del Estado Homog&eacute;neo al Estado Plural<\/em>. M&eacute;xico: Edit. Paidos; 1999.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La construcci\u00f3n y conceptualizaci\u00f3n del sujeto moderno se fundament&oacute; en modelos individualistas, soberanos y capitalistas, donde el atributo de tal, obedec&iacute;a a ser hombre, blanco, burgu&eacute;s y propietario, de forma que dentro de esos estrechos l&iacute;mites no cab&iacute;an &ldquo;los otros&rdquo; que no fuesen burgueses y europeos, y en cuyos l&iacute;mites no cab&iacute;a cualquier otra consideraci&oacute;n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,22],"tags":[],"class_list":["post-222","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-interculturas","category-yanett-medrano"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/casadelcorregidor.pe\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/222","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/casadelcorregidor.pe\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/casadelcorregidor.pe\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/casadelcorregidor.pe\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/casadelcorregidor.pe\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=222"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/casadelcorregidor.pe\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/222\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":225,"href":"https:\/\/casadelcorregidor.pe\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/222\/revisions\/225"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/casadelcorregidor.pe\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=222"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/casadelcorregidor.pe\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=222"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/casadelcorregidor.pe\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=222"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}