OTROS ARTÍCULOS

* En revista Cabildo abierto
  • La interculturalidad ausente en nuestra vida política. (Octubre, 2004)
  • Identidad, cultura... un viaje por el diccionario. (Noviembre, 2004)
  • ¿Estamos condenadas a ser feas?... (Diciembre, 2004)
  •  La Virgen de La Candelaria y su festividad. (Enero, 2005)
  •  La piedra invisible. (Marzo, 2005)
  •  ¡Incidencia Política! ¿De quién y para quién? (Mayo, 2005)
  •  ¿Celebrar la "independencia"? (Julio, 2005)
  •  Reflexión en torno a la investigación en el país. (Agosto, 2005)
  •  ¿De quién es el apuro?...    dudas sobre la integración regional. (Setiembre, 2005)
  •  ¿Cuestión de mistis? (Octubre, 2005)
  •  ¿Hora de 90 minutos?: a tiempo diferente, actitud diferente. (Diciembre, 2005)
  •  Ollanta Humala y el "efecto teflón". (Febrero, 2006)
  •  El voto de Puno. (Marzo, 2006)
  •  Preparándonos para la segunda vuelta. (Mayo, 2006)
  •  Mensaje de los electores al futuro gobierno. (Julio, 2006)
  •  28 de julio: ¡¿fiesta nacional?! (Agosto, 2006)
  •  Los colores de la deshumanización. (Setiembre, 2006)
  •  ¿A quién entregamos la responsabilidad de representarnos? (Noviembre, 2006)
  •  Los gritos de la exclusión
  • * Ensayos
  • Interculturalidad versus hegemonía cultural en Puno (2006)
  •  "Interculturaridad difícil" o Resultados perversos en la gestión pública . (Abril, 2007)
  • Inclusión de “sentidos culturales”diferentes en el ejercicio intelectual. (Setiembre, 2008)
  • “La gallina aymara de los huevos de oro” en la globalización. (Noviembre, 2008)
  • Cuestiones previas en la contrucción de un Estado plural. (Marzo, 2009)
  • ¿Quién mató a Cirilo Robles? (Mayo, 2009)
  • Fiesta de la Candelaria: Revisando significados. (Febrero, 2010)
  • A propósito de Semana Santa: Ritos de tránsito en los Andes. Revisando significados. (Abril, 2010)
  • Un aporte para entender la categoría "género" desde las diferencias culturales. Revisando significados. (Junio, 2010)
  • LA CHACANA. ¿Elucubración o resignificación?
    (Febrero 2012)
  • Apuntes sobre las tareas de un entendimiento pluralista
    Con Ibar Robin Riquelme Moreno y Ludwing Federico Bernal Yábar
    (Febrero 2013)
  • *Varios
  • Mi encuentro con el Escudo de Puno. (Noviembre, 2008)
  •  
  • El riesgo invisible de la explotación minera hoy. (Mayo, 2010)
  •  
  • Alasitas y los “mollos” o “illas”: Revisando significados.
    (Mayo, 2011)
  •  
  • La cruz, las alasitas y el ekeko.
    (Mayo, 2012)
  •  
  • Reflexiones en torno a Alasitas del Siglo XXI como tradición mestiza.
    (Mayo, 2013)
  •  
  • A propósito de la "Entrada de Qhapu".
    (Febrero, 2014)
  •  
  • La problemática de la gestión cultural en Puno.
    (Abril, 2014)
  •  
  • De illas o mollos y conopas a amuletos o fetiches
    (Mayo 2014)
  •  
  • Repensando el presente
    (Junio 2014)
  •  
  • Presentación: CANDELARIA Arte y Color
    (Enero 2015)
  •  
  • TRANSFORMACIONES DE LAS ALASITAS
    (Mayo 2015)
  •  
  • La exportación de quinua y algo más...
  • (Julio 2015)
     
  • Illas, mollos y alasitas
  • (Mayo 2017)
     
  • Mirando nuestras raíces desde la relacionalidad andina. Balance preliminar de la exposición Illas y Mollos
  • (Mayo 2017)
     
    *Algunas disertaciones
  • Interculturalidad en Sistemas de Gestión Integral (Diciembre, 2004)
  •  
  • ¿Qué es lo indígena y qué lo campesino? (Febrero, 2010)
  •  
  • Herencia y Tradición textil de l@s artesan@s puneñ@s (Agosto, 2010)
  •  
  • El conflicto en Puno y conducta de sus actores desde un enfoque intercultural (Junio, 2011)
  •  
  • Presentación del libro Juan Bustamante y los límites del liberalismo en el Altiplano: La rebelión de Huancané (1866-1868)
    (Diciembre, 2011)
  •  
  • Presentación del libro Vargas Llosa. Seis asedios
    (Noviembre, 2013)
  •  
  • Encuentro: Madre tierra y neo-colonialismo.
    "Madre tierra y mujer andina"
    (Noviembre, 2013)
  •  
  • Foro público: Comunicación intercultrual para la defensa de la Madre tierra.
    (Junio, 2015)
  •  
  • Revisando significados. Reflexiones en torno a expresiones culturales andinas.
    (Enero, 2016)
  •  
    Ana María Pino Jordán (1949), promotora de La Casa del Corregidor, resume lo que fueron cinco años de funcionamiento de lo que denominó "un espacio de encuentro cultural" y que dejó de serlo este 20 de diciembre. El espacio a partir del 2006, será sólo virtual.

    La Casa del Corregidor:
    Una experiencia
    (*)

    La Casa del Corregidor es el nombre que le dio el Instituto Nacional de Cultura, al actual inmueble ubicado en pleno centro de la ciudad de Puno, en el Jr. Deustua 576, entre el Museo Dreyer y la oficina de la Policía de Turismo. Durante los cinco últimos años ha pretendido funcionar como un espacio de encuentro cultural. Sus actividades se pueden seguir entrando al enlace de internet: www.casadelcorregidor.pe.

    La idea de este espacio, y su posterior puesta en marcha, es resultado de muchos años de experiencia en trabajos cuyo objetivo buscaba el "desarrollo" de la población de esta zona, mayoritariamente campesina o de origen campesino. Habiendo trabajado diferentes enfoques y énfasis en ese tipo de actividades, una de las conclusiones a las que llegamos, con los colegas con los que siempre discutimos el tema, fue que un problema grande en la perspectiva de lograr "Desarrollo" es la distorsión que se tiene a la hora de plantear sus objetivos y acciones por más participativa que haya sido la metodología utilizada, y por eso la falta de resultados, los "elefantes blancos" y las frustraciones. Analizando esto, encontramos que la razón de la distorsión no es tan sólo por cuestiones económicas, sociales, técnicas, políticas, naturales (geográficas), sino básicamente por la fragilidad de nuestra identidad, nuestra autoestima, que hace que lo que menos consideremos a la hora de plantear objetivos de desarrollo es a nosotros mismos, el espacio en el que vivimos y las condiciones que tenemos y sabemos manejar. Esa fragilidad, hace que estemos pensando más en lo que quisiéramos ser (y no somos), en lo que quisiéramos tener (y no tenemos). Si estuviéramos orgullosos (no solo emocionalmente) de lo que somos y sabemos, y le diéramos valor, otros, estoy segura, serían los planteamientos de desarrollo; en consecuencia, también sus resultados.

    En esa lectura, la perspectiva entonces, si pensábamos hacer "desarrollo", era reforzar identidad, reforzar autoestima, en términos individuales y también sociales. Básicamente éstos últimos, ya que es el medio el que va determinado lo individual; además, "a problemas individuales, le corresponden soluciones individuales". Pero, el reto era trabajar el fortalecimiento de nuestra identidad como sociedad y analizando las posibilidades y herramientas que teníamos para ese propósito, llegamos a la propuesta de trabajar Cultura (pero con mayúscula; es decir, más allá de pintura, música y danza).

    También llegamos al convencimiento que la población campesina, quechua, aymara, tenían y tiene, en términos generales, más claro quiénes son y su pertenencia. En nuestro trabajo, habíamos detectado que los conflictos de identidad más serios lo tenían los técnicos mayormente mestizos, o los de extracción campesina que habían pasado por la universidad. Solíamos decir que eran "los más alienados". Es lógico por otra parte, pues la universidad constituye "la escuela de cuadros del sistema" de base "occidental y cristiana", que en los tiempos actuales pretende hegemonizar a la humanidad, suponiéndose, con una arrogancia exacerbante, la mejor y más moderna opción, despreciando a las sociedades de culturas diferentes o "ningunéandolas" en la mayoría de los casos. Debo precisar que la condición de mestizo la da una determinada forma de pensar, no está restringida a una cuestión racial, ni social. Del mismo modo, la connotación de "cristiana", en este texto, la da su filosofía más que su confesión o credo.

    Entonces, la población objetivo de nuestra tarea de reforzar identidad se definió como por un tubo, considerando como agravante que es precisamente este sector de población, el que tiene representación en las instancias de decisión política: llámese gobierno, poder judicial, poder económico y la instancia de reproducción social y política: la educación formal.

    En consecuencia, para reforzar identidad cultural (autoestima) en el sector de población que propone y decide políticamente, teníamos que buscar un espacio que los representara históricamente. Encontramos La Casa del Corregidor, casa que nació con la ciudad de Puno. El resto es "pan comido": tenemos un portal de internet, se anuncia directamente y por los medios de comunicación locales las actividades que se realizan y los servicios que brindamos.

    Sin embargo, el resultado es contradictorio: es exitoso pero no sostenible. Exitoso, porque va encontrando que la lectura que llevó a realizar y poner en marcha esta experiencia, no está lejos de lo real. Por allí hay que poner ingentes cantidades de energía y creatividad (que por otro lado sobrepasa un esfuerzo privado). También es posible ver que cada vez hay más conciencia y esfuerzo colectivo en la necesidad de tratar la problemática. El tema se va volviendo agenda y eso es el comienzo de un largo camino.

    La sostenibilidad, es la otra cara de la medalla. La experiencia vive de lo que puede lograr como ingreso. Esperábamos contar con poco, por no decir con nada, del apoyo gubernamental ya sea del gobierno local, regional o nacional ya que está demostrado, hasta el cansancio, que sus prioridades son otras (posiblemente sus lecturas también). Pero esperábamos mayor respuesta de esa población objetivo a la que esperábamos se sintiera "reforzada" con nuestras actividades. Hay diferentes formas de hacer política, y nosotros optamos por ésta. No se iba logrando el resultado y en la búsqueda de respuestas, nos fuimos dando cuenta que el tema de identidad también está "ninguneado", en el mejor de los casos sesgado en los análisis e investigación y en consecuencia, no encontramos explicaciones más profundas. Esto es un relato, puede considerase un testimonio, de ninguna manera es un "así es", pero puedo ir señalando las acciones y respuestas que hemos ido acumulando en esta experiencia.

    Hace cinco años, cuando abrimos las puertas de La Casa, lo que funcionaba fue el café-bar con una atención casi personalizada. La razón de esa decisión fue eminentemente financiera: teníamos que demostrar ingresos para obtener un préstamo que permitiera terminar la restauración de La Casa. Hicimos volantitos como tarjetas, afiches que entregamos a establecimientos de la Calle Lima y nos hicimos miembros de Titicaca al Mundo. Más tarde establecimos convenio de trabajo conjunto con el Centro Cultural Uyarik Aru que agrupa a entusiastas jóvenes con los que compartimos objetivos. De ese primer año, esperábamos sólo ubicarnos como espacio.

    Los siguientes años, fuimos más regularmente agresivos con las exposiciones, tertulias, conversatorios, presentación de libros, video club, espacios en los medios, como para que la gente, además de enterase, se vaya posicionando del espacio y haciéndolo suyo. No hicimos gran cosa como para atraer a turistas; sin embargo, fuimos apareciendo sistemáticamente en las guías para viajeros que se editan en diferentes idiomas extranjeros.

    La respuesta hasta ahora es que nuestra población objetivo no se entera de que existimos, pero paradójicamente si sabe de nosotros. Por tanto, si no tenemos usuarios locales de nuestros servicios, no podemos sobrevivir. Los turistas, que cada vez llegan en mayor número y muestran su satisfacción por el espacio, lamentablemente llegan durante un tiempo que es insuficiente para darle sostenibilidad a la propuesta.

    La pregunta entonces es ¿por qué los turistas, excelsos exponentes de lo que sería modernidad, "de esa cultura a la que aspiramos", se van posicionando y haciendo suyo el espacio y la "gente culta local" no lo hace?. Podemos ensayar varias respuestas (muchas de ellas provocadas por situaciones vividas directamente) pero algo aparece como evidente: "el problema de autoestima es más fuerte de lo que parece". Es una constatación bastante empírica y algunos hasta la descarten por tratarse tan sólo de un caso.

    En un principio, en el marco de Titicaca al Mundo, los empresarios con los que conversaba del tema, contaban también de su experiencia. Decían: "la gente debe suponer que es caro porque está bien cuidado y presentado" o el local l@s intimida. Otras razones en el análisis cotidiano señalaban que "las mesas no tienen mantel" y la gente debe sentirse incómoda porque tiene que cuidarse, o que está en el interior y l@s que asisten no puede ser vist@s o lucirse. Otras razones más mezquinas, racistas y discriminatorias señalaban que la razón estaba en que no pocos creen que "el negocio es de un extranjero y entonces para qué darle de comer" o que la propuesta es resultado de "calores menopáusicos", no ha faltado el argumento de que el local es para "pitucos", tampoco el que es un lugar "pesado" porque después que salen de él, algo les pasa. Claro que hay razones mucho más técnicas: no tiene competencia, está solo, sin otros locales en su entorno; o está muy lejos de la Calle Lima, o no hace publicidad, marketing,... pero ¡¿cómo vender cultura sin desnaturalizarla?!

    Lo que nos va señalando el problema (autoestima) es que la gente aparentemente no se atreve a probar pasar sus propios límites. Si la experiencia no es sostenible es porque en aras de sus objetivos mantenemos precios competitivos, asequibles para la población local. Otro indicador es que sí asiste el público local, pero la mayoría de veces cuando tiene que llevar a un pariente o amigo que vive en el extranjero; sobran los dedos de una mano para contar a los asiduos clientes locales, tanto de los servicios como de las actividades culturales. También es un indicador la opinión, casi unánime, de que si el local estuviera en Arequipa, Lima, Sevilla o Chicago, estaría lleno.

    También permite pensar en otro aspecto o característica de la "elite local": ¿qué espacios utiliza para la discusión o intercambio de ideas? ¿serán espacios sociales como domicilios, reuniones familiares, clubes? ¿espacios académicos como centros de estudio, universidad, colegios profesionales? ¿espacios informales como cafés, bares, "huariques"?. Será interesante ubicarlos y entender los por qué, total mientras más conocemos del ambiente en que vivimos, de su gente, más conocemos de nosotros mismos y viceversa.

    La problemática es digna de estudio. Ojalá haya gente que se anime a investigarla como la cara escondida de nuestra sociedad. Si eso ocurre, la experiencia presentada demostrará que ha valido la pena.
    ________

    (*) Publicado en "Los Andes".
          Puno, Perú: 4 Nov. 2005. Pág. 17
          Correo: mail@casadelcorregidor.pe
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